Humo y Espejos
- diciembre 7th, 2011
- Publicado en Sin categoría
- Publicar un comentario
Buenas noches a tod@s. El último día subí una entrada sobre el fin del mundo y se me mezcló con otro asunto del que tenia ganas de escribir, así que me volví loco y me puse a escribir más y más. Así que queriendo espaciar un poco las entradas la he retrasado hasta hoy. Ese día quería hablar de ser uno mismo:
Queremos ser gente que “pretende ser normal” y eso incluye la pasividad ante todo. Con esto me refiero a la insensibilidad frente al resto y por regla general que lo “normal” es mirar por uno mismo sin preocuparse por los demás. Una buena muestra de eso son todas las ocasiones que tenemos para ayudar a alguien, como por ejemplo ceder el asiento en el metro/bus/tren y no lo hacemos. Pero por muy cómodo que nos parezca, por naturaleza no somos iguales.
Esta claro que compartimos muchas cosas entre nosotros, empezando por el ADN y continuando por los órganos (si se te estropea un riñón da igual, son intercambiables). Aún así no hay dos personas iguales y la prueba mas clara la tenemos frente a nosotros; No hay dos personas que piensen igual, que les guste exactamente lo mismo y mucho menos con la misma cara. Y esto ultimo me hace pensar mas aún.
No hay dos personas con la misma cara y de por si, esa parte que nos define es la primera que queremos cambiar. Personalmente no tengo ningún problema con mi cara, pero entiendo que haya gente que se tape o se “esconda”. Me refiero, aparte de a lo obvio, al tener que adoptar una personalidad frente al mundo en general, forzada obviamente. Tengo 20 años y aún me es reciente el instituto (bueno no reciente reciente, pero me acuerdo) y es un sitio, de los primeros de hecho, donde realmente te das cuenta de toda la mierda que tiene que llegar a soportar una persona. Mas de una vez he visto a la persona en cuestión resignarse y reírse con el grupo de lo feo/gordo/delgado que es. Bromas a parte en este caso no me refiero a mi, mi paso por el instituto fue “meh” tirando a “ausente”, los que me conocen ya lo entienden.
Esto me lleva a recordar hace un par de días cuando estaba sentado en el bus. Ese día solo quedaba libre el asiento mas alejado del conductor, dándole la espalda. Resulta que el espejo que utilizan los conductores como “retrovisor” dentro del bus estaba justamente encarado hacia mi. Por extraño que parezca mientras me miraba en el espejo noté algo diferente. Se podría decir que me vi a mi mismo y nada más. Es una sensación difícil de explicar pero seria algo así como darse cuenta de que no hay nada que te estrese por primera vez en mucho tiempo. No se por que pero acabé haciéndole una foto con el móvil, aunque no se me ve (bueno algo de pelo si). Soy demasiado guapo pero que le voy a hacer, es un don y una maldición a la vez.
Acabando la entrada en tiempo real y por experiencia; No queráis ser otras personas solo por que son mas aceptables y alegraos de ser quien sois, por que para bien o para mal no va a existir nunca alguien igual a vosotros.
Un Saludo y como dijo Antonio Porchia:
“Casi siempre es el miedo de ser nosotros
lo que nos lleva delante del espejo.”
D.Malpica
P.D: Me he dado cuenta que la entrada no es demasiado coherente, la cuestión es que esta entrada y la anterior estaban unidas y decidí separarlas. He intentado no cambiar mucho de lo que puse en su momento así que por eso es “rara”, al menos a mi gusto.
Pues no, no se ve nada, en efecto. Yo queria algo para subir mi livido pero tendré que irme a petardas…otra vez.